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Aspecto contractual de los Incoterms 2010

Como siempre ha subrayado la CCI, los INCOTERMS se ocupan sólo de la relación entre vendedores y compradores en un contrato de compraventa y, más aún, sólo de algunos aspectos bien determinados.

Mientras que es esencial para los exportadores e importadores tomar en consideración la vinculación práctica entre los diversos contratos necesarios para ejecutar una transacción de venta internacional -donde no sólo se requiere el contrato de compraventa, sino también contratos de transporte, seguro y financiación-, los INCOTERMS se refieren sólo a uno de esos contratos; a saber, el contrato de compraventa. 

No obstante, el acuerdo de las partes de utilizar un Incoterm particular tendrá necesariamente consecuencias para otros contratos. Por mencionar sólo algunos ejemplos, un vendedor que ha celebrado un contrato en términos CFR o CIF no puede cumplirlo con un modo de transporte diverso del marítimo, puesto que bajo esos términos debe entregar un conocimiento de embarque u otro documento marítimo al comprador, lo que no es posible si se utiliza otro modo de transporte. Además, el documento exigido por el crédito documentario dependerá necesariamente del modo de transporte deseado.

Podemos decir, que los Incoterms 2010 recogen las distintas modalidades de entrega de las mercancías situando, con precisión en el contrato de compraventa nacional o internacional, las respectivas obligaciones del vendedor y comprador. 

Suponen obligaciones mínimas del vendedor. El orden de clasificación de los diferentes Incoterms implica un aumento progresivo de las obligaciones del vendedor, mientras que las del comprador disminuyen. 

Su contenido afecta exclusivamente a vendedor y comprador y no a sus relaciones con el o los transportistas, que se rigen por el contrato de transporte. 

No regulan la legislación aplicable a los puntos no reflejados en los Incoterms 2010 y la forma de pago de la operación. 

Los INCOTERMS no tratan de las consecuencias del incumplimiento del contrato ni de las exoneraciones de responsabilidad debidas a causas diversas. Esas cuestiones deben resolverse a través de otras estipulaciones del contrato de compraventa y de la ley aplicable.

Las partes deben ser conscientes de que las normas imperativas del Derecho nacional (la de cada país) pueden invalidar cualquier aspecto del contrato de compraventa, incluida la regla Incoterm escogida.

En el sistema jurídico español, la prelación de fuentes del Derecho Mercantil establece que los actos de comercio se rigen por la ley, los uso del comercio y los principios generales del Derecho. Ésta es una de las manifestaciones del principio de legalidad del sistema español, según el cuál la fuente principal del derecho son, primero, las leyes, después la costumbre o usos mercantiles y, en último lugar, los principios generales del Derecho.

Al ser los Incoterms reglas nacidas en un organismo privado (CCI) y, por lo tanto, al no estar dotadas de las características necesarias para ser leyes o costumbres, la doctrina española las ha englobado en la categoría de usos mercantiles. Esto se debe porque la práctica diaria ha superado con creces las expectativas de los legisladores.

De todas maneras, esos usos mercantiles no lo son propiamente respecto a los incoterms, ya que para poder aplicarlos se deberá haber producido una expresa remisión en el contrato de compraventa, pedido, factura, proforma, factura comercial, etc. 

En España los INCOTERMS se consideran fuente de derecho y así se fija en el artículo 2 del Código de Comercio, sentencias del Tribunal Supremo si se remite a ellos por voluntad de las partes (art. 1255 del C. Civil y art. 9 del Convenio de Viena)

El Convenio de Viena es aceptado por países con legislaciones del tipo romano, "el "common law", y por países con una clara influencia del derecho islámico.

Países firmante del Convenio de Viena de 1980

Transmisión de la propiedad de la mercancía

Ni los Incoterms ni el Convenio de Viena (Convenio de las Naciones Unidas que regula los contratos de venta internacional de mercancias, 1980) regulan nada sobre la transmisión de la propiedad de las mercancías. Sin embargo, dejan muy claro el lugar exacto de entrega de la misma. 

En la práctica puede coincidir que el momento de entrega de una mercancía sea el mismo que el de la transmisión de la propiedad, pero en ningún caso se puede afirmar que lo uno sea consecuencia de lo otro, ya que la cuestión es mucho más compleja y se han de tener en cuenta otros aspectos. 

Principalmente si las partes han pactado la ley aplicable del país en caso de litigio, esta ley prevalece sobre cualquier otra consideración. 

Si en el contrato u otro documento: factura proforma, factura comercial, etc. se pacta explícitamente una cláusula de dominio, ésta prevalece y se entenderá que no se ha transmitido la propiedad de la mercancía del vendedor al comprador hasta que este último haya pagado el importe total de la misma. 

En los casos que las partes no hayan pactado la ley aplicable ni se haya pactado la cláusula de dominio, los Incoterms desempeñan un papel esencial, ya que, según el Derecho Internacional Privado, se aplicará la ley del país donde se haya producido la entrega de la mercancía (recordemos que los Incoterm señalan con precisión el punto donde se ha producido dicha entrega). 

Sobre lo anterior, es importante conocer los países con lo cuales España ha firmado convenios bilaterales de ejecución de sentencias civiles-mercantiles. Ello, para determinar si la sentencia de los Tribunales españoles será ejecutada en el país de la otra parte.

En caso de que las partes contratantes deseen tener la posibilidad de recurrir al arbitraje de la Cámara de Comercio Internacional (CCI), no resulta suficiente el hecho de tener incorporado uno o varios INCOTERMS 2010 en el contrato.

La CCI recomienda la siguiente cláusula-tipo de arbitraje:

“Todas las desavenencias que deriven de este contrato que guarden relación con éste serán resueltas definitivamente de acuerdo con el Reglamento de Arbitraje de la Cámara de Comercio Internacional por uno o más árbitros nombrados conforme a este Reglamento”

Para ampliar la información del Reglamento de Arbitraje de la CCI, pulsar el siguiente enlace La utilización de los Incoterms® en la solución de controversias comerciales.

Aparecen dos equivocaciones concretas en relación a los Incoterms 2010 que son muy frecuentes

  • Primera, a menudo se interpreta incorrectamente que los Incoterms se aplican al contrato de transporte y no al contrato de compraventa.
  • Segunda, se da por sentado erróneamente que regulan todas las obligaciones que las partes deseen incluir en el contrato de compraventa. 

Como siempre ha subrayado la CCI, los Incoterms 2010 se ocupan sólo de la relación entre vendedores y compradores en un contrato de compraventa y, más aún, sólo de algunos aspectos bien determinados.
Las reglas Incoterms 2010 no dicen nada del precio a pagar ni del método de pago. Tampoco se ocupan de la transmisión de la propiedad de la mercancía ni de las consecuencias del incumplimiento del contrato. 

PROBLEMAS QUE RESUELVEN LOS INCOTERMS 2010

Los Incoterms 2010 dan respuesta a cuatro problemas que se plantean en la venta internacional de mercancías:
  • Entrega: Momento de la obligación jurídica de entrega de la mercancía por el vendedor.

  • Riesgos (relacionado con la entrega): Quién soporta los riesgos (robo, daño, pérdida, deterioro…)

  • Gastos: Quién corre con los gastos derivado de la logística (transporte, seguro, manipulación.

  • Documentos: Quién proporciona los documentos (formalidades a cumplimentar, especialmente aduaneras al paso de fronteras).